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28 agosto 2020   coaching | Metodología Human API

Crecer con un niño asesor.

Audi Velazquez escrito por:

En Human API creemos que es importante conocer el “tipo” de tu hijo o de los niños con los que constantemente convives; pues será una herramienta muy valiosa a la hora de criarlos o simplemente al tratar con ellos. Cuando entiendes sus cualidades, actitudes, fortalezas y debilidades, podrás ser capaz de permitir que puedan sacar su mayor potencial y además crear una relación más fuerte y sana con el menor.

Los asesores.

Recordemos que los asesores son el 21% de la humanidad.

Los niños asesores tienen las mismas características que los asesores adultos (si no sabes a qué nos referimos, da clic aquí).

Estos niños son muy perceptivos, son capaces de darse cuenta de las necesidades que tienen los demás. Empatizan fácilmente con los demás y se adaptan fácilmente a cualquier situación.

Es muy importante hacer notar al niño asesor que a la hora de que nosotros les enseñamos algo, tienen toda nuestra atención y disposición. Esto puede marcar una verdadera diferencia en su vida y puedes crear un impacto muy positivo. Al niño asesor tienes que enseñarlo, tienes que dedicarle tiempo y llevarlo de la mano. ¡Y no te preocupes!, ellos disfrutan de aprender.

Los niños asesores están diseñados para comprender los sistemas, incluso los más complejos; están diseñados para saber y entender cualquier lenguaje. Por ello es importante estar enseñando al niño asesor constantemente, lo que sea, pues ellos gustan de aprender. Cuanto antes se le enseñe, mejor, pues pueden absorber muchísima nueva información desde muy pequeños. Ellos tienen esta capacidad y además el impulso dentro de ellos mismos para dominar los sistemas. Es para lo que están aquí.

Cuando tratas con un niño asesor, en tu día a día, es conveniente estarles invitando a realizar las tareas o actividades y reconocerlos constantemente por el desempeño realizado, pues ellos gozan de eso. 

Debemos recordar que no todos los niños asesores son iguales, algunos son totalmente “pensadores”, teniendo muy poca energía para construir, ejercitarse o hacer trabajo físico. Pero hay otros que tienen hasta 3 dimensiones consistentes que se convierten en motores, energizándolos gracias a su fuerza de voluntad, su inteligencia emocional o su impulso y resistencia. Aunque estas dimensiones no aportan energía sostenible por largos periodos de tiempo, pueden ser personas energéticas: bailarines, futbolistas o trabajadores de larga jornada. Así pues, es importante considerar que quienes tengan 0 o 1 motor, es de suma importancia que no se fuerce al niño especialmente cuando hablamos de actividad física. De igual manera, programarles una siesta entre actividades, puede ser algo muy beneficioso para los niños asesores.

Es importante identificar cuántos motores tienen y en base a ello, criarlos.

En general, a los niños asesores no hay que decirles qué es lo que tienen que hacer, simplemente hay que acostumbrarlos al hecho de reaccionar. Los niños asesores tienen un don impresionante. Si es bien guiado (tarea nada fácil), será un adulto excepcional.

Escribe en los comentarios si tienes un hijo asesor o conoces a algún niño asesor y cómo ha sido tu convivencia con él.