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Crecer con un niño asesor.

En Human API creemos que es importante conocer el “tipo” de tu hijo o de los niños con los que constantemente convives; pues será una herramienta muy valiosa a la hora de criarlos o simplemente al tratar con ellos. Cuando entiendes sus cualidades, actitudes, fortalezas y debilidades, podrás ser capaz de permitir que puedan sacar su mayor potencial y además crear una relación más fuerte y sana con el menor.

Los asesores.

Recordemos que los asesores son el 21% de la humanidad.

Los niños asesores tienen las mismas características que los asesores adultos (si no sabes a qué nos referimos, da clic aquí).

Estos niños son muy perceptivos, son capaces de darse cuenta de las necesidades que tienen los demás. Empatizan fácilmente con los demás y se adaptan fácilmente a cualquier situación.

Es muy importante hacer notar al niño asesor que a la hora de que nosotros les enseñamos algo, tienen toda nuestra atención y disposición. Esto puede marcar una verdadera diferencia en su vida y puedes crear un impacto muy positivo. Al niño asesor tienes que enseñarlo, tienes que dedicarle tiempo y llevarlo de la mano. ¡Y no te preocupes!, ellos disfrutan de aprender.

Los niños asesores están diseñados para comprender los sistemas, incluso los más complejos; están diseñados para saber y entender cualquier lenguaje. Por ello es importante estar enseñando al niño asesor constantemente, lo que sea, pues ellos gustan de aprender. Cuanto antes se le enseñe, mejor, pues pueden absorber muchísima nueva información desde muy pequeños. Ellos tienen esta capacidad y además el impulso dentro de ellos mismos para dominar los sistemas. Es para lo que están aquí.

Cuando tratas con un niño asesor, en tu día a día, es conveniente estarles invitando a realizar las tareas o actividades y reconocerlos constantemente por el desempeño realizado, pues ellos gozan de eso. 

Debemos recordar que no todos los niños asesores son iguales, algunos son totalmente “pensadores”, teniendo muy poca energía para construir, ejercitarse o hacer trabajo físico. Pero hay otros que tienen hasta 3 dimensiones consistentes que se convierten en motores, energizándolos gracias a su fuerza de voluntad, su inteligencia emocional o su impulso y resistencia. Aunque estas dimensiones no aportan energía sostenible por largos periodos de tiempo, pueden ser personas energéticas: bailarines, futbolistas o trabajadores de larga jornada. Así pues, es importante considerar que quienes tengan 0 o 1 motor, es de suma importancia que no se fuerce al niño especialmente cuando hablamos de actividad física. De igual manera, programarles una siesta entre actividades, puede ser algo muy beneficioso para los niños asesores.

Es importante identificar cuántos motores tienen y en base a ello, criarlos.

En general, a los niños asesores no hay que decirles qué es lo que tienen que hacer, simplemente hay que acostumbrarlos al hecho de reaccionar. Los niños asesores tienen un don impresionante. Si es bien guiado (tarea nada fácil), será un adulto excepcional.

Escribe en los comentarios si tienes un hijo asesor o conoces a algún niño asesor y cómo ha sido tu convivencia con él.

¿Cuáles son los 5 “tipos” Human API?.

A pesar de que las variedades humanas son infinitas, los seres humanos nos dividimos en 5 tipos.
En el assessment de la metodología de Human API, el “tipo” es uno de los aspectos más relevantes, pues al conocer tu tipo y el de las personas que te rodean, podrás entender y trabajar en ciertas actitudes, reacciones, cualidades y áreas de oportunidad para tener mejor desarrollo en el ámbito personal y laboral.

¿Sabes qué tipo eres tú?

-Innovador

Los innovadores son tan solo el 8% de la población. Estas personas, no se dejan controlar por nada ni por nadie. Son seres que no suelen buscar ayuda o guía, sino que se basan en su propia energía para seguir adelante.

Los innovadores son a menudo admirados por su capacidad para iniciar y su independencia autosuficiente y al mismo tiempo son temidos por su ímpetu al momento de implementar cosas.

-Constructor

Los constructores son el 37% de la población. Son personas que esperan para responder a los estímulos externos. Son seres con mucha energía y una intuición muy desarrollada, que le da respuestas acertadas e inteligentes a todas las preguntas. 

Es importante que los constructores inviertan su energía sólo si se sienten dispuestos. No es bueno que hagan demasiados planes, pues deben estar abiertos para responder en cualquier momento. Cuando un constructor se siente impotente y agotado, es un indicio que está dedicando su energía a algo que no es adecuado.

-Especialista

Los especialistas son el 33% de la población. Son personas autónomas y con mucha energía. Son capaces de trabajar independientemente, siempre y cuando se sientan especializados en su trabajo. Una de sus mayores fortalezas es la rápida capacidad de respuesta y de cambio al encarar nuevas situaciones.

Al igual que los constructores, los especialistas deben invertir su energía sólo si se sienten dispuestos. Para decidir sobre alguna acción, deben considerar si cuentan con la energía para hacerlo.

-Asesor

Los asesores son el 21% de la población. Se caracterizan por el talento que tienen para reconocer las capacidades de otros y así guiarlos, asesorarlos y coordinarlos. Debido a su desarrollado sentido de percepción, son capaces de darse cuenta lo que otras personas necesitan. Los asesores empatizan fácilmente con los demás. Tienen la habilidad para ver, incluso, los sistemas complejos.

Los asesores tienen la necesidad de ser reconocidos y aceptados por lo que pueden aportar. Deben ser cuidadosos con dicha necesidad, pues ésta se puede agravar  si no tienen un buen nivel de autoestima.

-Observador

Los observadores son tan solo el 1% de la población. Son excelentes detectando y observando los acontecimientos más importantes de la sociedad. Se considera un “radar humano”. Su manera de procesar las experiencias es muy distinta a la de los demás. Por ello, pueden considerarlos como personas frías y distantes, pero en realidad son abiertos, receptivos y muy analíticos.

Todos somos diferentes y es muy importante el autoconocimiento para de esta manera sacar mayor provecho a nuestras fortalezas y trabajar en nuestras áreas de oportunidad.

Si quieres obtener más información de tu tipo, puedes consultar nuestros 5 blogs en donde detallamos el comportamiento y las necesidades de cada uno de los tipos existentes: observador, innovador, asesor, especialista y constructor.

¿Cómo es un asesor?

En el assessment de la metodología de Human API, el “tipo” es uno de los aspectos más relevantes. Si conoces tu tipo, te será mucho más fácil entender cualidades que te caracterizan, disfrutarlas y sacarles provecho; al mismo tiempo trabajar en ciertas actitudes, reacciones para desarrollarte mejor en el ámbito personal y laboral. Es básicamente como si tuvieras tu propio manual de funcionamiento.

De igual manera, si conoces el tipo de tu compañero de trabajo, colaborador, socio o jefe, te ayudará a entender y establecer mejores relaciones laborales con dicha persona.

Existen 5 tipos de seres humanos y hoy vamos a hablar de:

«Los asesores»

Los asesores son el 21% de la población. Eso significa que aproximadamente de cada cinco personas una es un asesor.


Se caracterizan por el talento que tienen para reconocer las capacidades de otros y así guiarlos, asesorarlos y coordinarlos. Debido a su desarrollado sentido de percepción, son capaces de darse cuenta lo que otras personas necesitan. 

Los asesores empatizan fácilmente con los demás. Tienen la habilidad para ver, incluso, los sistemas complejos. Cuando usan esta cualidad intelectual con empatía, son capaces de realizar tareas de liderazgo con mucha sensibilidad y convertirse en un coordinador excepcionalmente dotado. Por lo tanto, representan una forma de liderazgo moderna y actualizada, obteniendo una gran apreciación. 

Sin duda, a los asesores les corresponde estar en el punto más alto de la jerarquía.

Sus principales fortalezas son la flexibilidad para adaptarse a diferentes situaciones y sus ganas de aprender experimentando para alcanzar mayor eficiencia. Los asesores están aquí para absorber todo tipo de información a medida que van creciendo. Generalmente se trata de grandes recolectores de información.

Los asesores tienen la necesidad de ser reconocidos y aceptados por lo que pueden aportar. Muchas veces, el “antídoto” para alguna diferencia con ellos, es elogiar con sinceridad alguna de sus virtudes. Ellos deben de ser cuidadosos con dicha necesidad, pues ésta se puede agravar  si no tienen un buen nivel de autoestima y se dejan arrastrar por las prisas, el chantaje emocional o sus ganas de demostrar.

Los asesores tienen buena voluntad y quieren el bien para todos. Al tener la capacidad de conocer al otro, a veces se extralimitan con sus indicaciones, alertas o precauciones y pueden dar la impresión de “sabelotodo”.

Una vez que los asesores administran su energía de manera eficiente, para su satisfacción y aprenden a no trabajar con su propia energía, sino a coordinar con sensibilidad la de los demás, estarán en el camino hacia el éxito. 

Si quieres conocer más acerca de la metodología Human API, da clic aquí.

4 Tips para trabajar mejor con un asesor.

Las relaciones humanas son complicadas. A veces hasta con nuestra propia familia tenemos problemas. Y peor aún, cuando hablamos del área laboral. Porque sí, vamos a tener que convivir con personas con las que tal vez no haya buena relación… y la verdad, es que la mayoría de las veces, “no tenemos de otra”, pues no podemos cambiarnos de trabajo cada que una persona no nos caiga bien. 

El no entender al otro, puede resultar muy desgastante. Puede afectar nuestras relaciones laborales, nuestro desempeño en el trabajo e incluso a nosotros mismos.

Por ello, es importante entender y aceptar que todos somos diferentes y que todos tenemos distintos procesos evolutivos.

Hablando específicamente de trabajar con las personas que en la metodología de Human API pertenecen al tipo “asesor”, hay 4 puntos clave que debemos tener en cuenta para la convivencia diaria:

1.Un asesor necesita ser reconocido.

Si reconoces algún don que te guste de un asesor (cualquiera que sea, incluso el más mínimo detalle): ¡díselo!, no te lo calles. Cuando le compartes a un asesor lo que te gusta de él, hay un cambio importante en la relación y el asesor se muestra mucho más receptivo, empático y amable.

2.Es importante integrarlo.

Aunque no parezca, a los asesores les cuesta mucho trabajo integrarse. Invítalo y reconócelo en la invitación, por ejemplo: si quieres que trabaje contigo, dile: “necesito tu personalidad, entrega y trabajo en este proyecto. ¡Eres el candidato perfecto!” Cuando los asesores son invitados, dan lo mejor de sí. También es muy importante que a menudo le preguntes su opinión o punto de vista.

3.No tomarse personal sus indicaciones.

Los asesores poseen gran capacidad para conocer al otro. Además, tienen el don de guiar y querer ayudar. Gracias a esto, los asesores mandan indicaciones constantes. No hay que tomarlo personal.

4.Entender su energía al trabajar.

Los asesores son tremendamente eficientes en lo que trabajan, además de tener un enorme potencial. Eso sí, siempre y cuando estén descansados y realicen el trabajo por periodos cortos, -no son de larga duración-. A veces, los mismos asesores no saben esto y se auto exigen. Por ello, es importante habilitarles uno o más descansos durante su jornada laboral, pues ellos tienen otras formas de administrar su energía.

Cuando un asesor se siente cómodo en el ambiente laboral, confía en sus dones y es reconocido, este alcanza su plenitud, potencializa sus dones e invierte energía en todos aquellos que lo hayan reconocido para de esta manera alcanzar el éxito en conjunto.

Si quieres saber cómo es un asesor, da clic aquí.