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Crecer con un niño observador.

En Human API creemos que es importante conocer el “tipo” de tu hijo o de los niños con los que constantemente convives; pues será una herramienta muy valiosa a la hora de criarlos o simplemente al tratar con ellos. Cuando entiendes sus cualidades, actitudes, fortalezas y debilidades, podrás ser capaz de permitir que puedan sacar su mayor potencial y crear una relación más fuerte y sana con el menor.

Los observadores.

Recordemos que los observadores son tan sólo el 1% de la población en todo le mundo.

Los niños observadores, tienen las mismas características que los observadores adultos (si no sabes cuáles son, puedes leer nuestro blog aquí).

Estos niños son sumamente perceptivos, son capaces de “leer” a los demás, pero también son excesivamente vulnerables. Es muy importante explicarles esa sensibilidad que tienen, para evitar que se sientan defraudados o impotentes. 

Dicha sensibilidad hace que estos niños reflejen todo lo que hay en su entorno, adoptando actitudes, sentimientos e incluso, hasta problemas de otras personas, sin que realmente nada de ello les pertenezca.

Por ejemplo: Si el niño está llorando “sin razón alguna” es muy probable que alguien de la familia esté triste. Por ello la importancia de explicarles cuanto antes la sensibilidad que ellos tienen y enseñarles a desarrollar su propia autoridad interna y no imponerles una que no les pertenece. Los niños pueden entender perfectamente, no obstante, la mejor edad es entre los 8 y 15 años.

El niño observador es muy diferente a los demás y su característica principal es su extraordinario sentido de la percepción, por ello el medio en el que se desenvuelven es vital para su desarrollo personal. Ellos están aquí para estar en sintonía con su entorno.

¿Conoces algún niño observador? ¡Escribe en los comentarios tu experiencia con los niños observadores!